De conformidad con el Informe número MEF-VE-2021-003, de 18 de marzo de 2021, suscrito por la Econ. María de los Ángeles Rodríguez Romero, en su calidad de viceministra de Economía, dirigido al Mgs. Guillermo Gonzalo Lascano Báez, Coordinador General Jurídico del Ministerio de Economía y Finanzas del Ecuador, uno de los principales ejes necesarios para el fortalecimiento de la gobernanza en materia monetaria-financiera en el Ecuador, constituye la acumulación de reservas internacionales, de manera que los activos de tales reservas del Banco Central del Ecuador puedan respaldar el ciento por ciento de los recursos del público y del sector público que se encuentran en custodia del Banco Central del Ecuador, así como la moneda fraccionaria en circulación. Señala el informe de la referencia, lo siguiente:

La recuperación de la Reserva Internacional pasa necesariamente por la prohibición expresa del financiamiento del BCE al Gobierno y de la ejecución de operaciones cuasi-fiscales, prohibición que se traduce en la imposibilidad de adquirir títulos del Gobierno y permite romper con patrones de política que debilitan dichas reservas.[1]

Similar análisis realizó el Banco Central del Ecuador en su informe de rendición de cuentas del año 2020, al señalar que la reserva monetaria, nutrida principalmente con recursos de los depositantes de las entidades financieras; y, en menor medida de las empresas públicas, gobiernos autónomos descentralizados, Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social y del Gobierno central, debe ser sólida, con liquidez que permita contar con el 100 % de los recursos de los usuarios del sistema financiero nacional, señalando que justamente tal condición no se ha cumplido pues a partir de la entrada en vigencia de la Constitución de la República del Ecuador de 2008, el Banco Central del Ecuador cumple un rol de ejecutor de la política económica diseñada por el Gobierno, que utilizó la reserva para sostener el gasto público.[2]

En efecto, a partir de entonces, según ha informado el Ministerio de Economía y Finanzas, se habrían implementado varias modificaciones al modelo que se implantó en el Ecuador a partir de la dolarización y que contemplaba normas que impidieron que el Banco Central del Ecuador se viera comprometido con la actividad fiscal, brindándole independencia, siendo que, desde entonces, el ex ente emisor debió cumplir con la regla de los cuatro sistemas estructurales de su balance. Precisa el Ministerio de Economía y Finanzas que desde el año 2008 cambió el modelo estructural de la economía ecuatoriana, lo que se verifica en la modificación del marco legal diseñado para sostener la dolarización. Esta reforma del marco legal hasta entonces vigente permitió que el Gobierno expanda el gasto público de manera sostenida, pasando del 25% del PIB en 2007, al 43.7% del PIB en 2013.[3]

Figura 9. Banco Central del Ecuador: Cobertura RI /(Depósitos del Sistema Financiero Nacional + Depósitos del SPNF), 2020. Imagen de Banco Central del Ecuador

Fuente y elaboración: Banco Central del Ecuador

Figura 10. Banco Central del Ecuador: Cobertura de los Fondos del Público y Públicos con RI (millones de USD y %), 2020. Imagen de Ministerio de Economía y Finanzas

Fuente y elaboración: Banco Central del Ecuador

El incremento del gasto público que se verificó a partir del año 2008 en el Ecuador habría generado también mayor presión en la cuenta corriente y en la Balanza de Pagos. El Ministerio de Economía y Finanzas señala que tal acumulación del gasto adicionalmente provoca mayor presión del sector privado en la cuenta corriente y en la balanza de pagos, lo que ocasionó que el Gobierno no tenga más alternativa que acudir al financiamiento externo que permita compensar el decrecimiento de ingresos provenientes del petróleo. El resultado de las reservas internacionales es provocado por tal desequilibrio en la economía.[4]

Figura 11. Banco Central del Ecuador: Reservas Internacionales Vs Depósitos en el BCE, 2020. Imagen de Banco Central del Ecuador

Fuente y elaboración: Banco Central del Ecuador

El precio de los combustibles en el año 2014, así como la apreciación del tipo de cambio, generaron mayores dificultades, pues adicionalmente, no existe en el Ecuador mayor diversificación de los ingresos externos, por el contrario, la caja fiscal depende principalmente del petróleo y los medios contracíclicos, como el fondo de emergencia, habían sido eliminados. El Gobierno, en lugar de contener el gasto, lo cubrió con líneas de financiamiento no convencionales con el Banco Central del Ecuador. Como ya hemos indicado anteriormente, todo lo señalado fue posible gracias a la modificación del marco legal vigente, de manera que con la expedición del Código Orgánico Monetario y Financiero se implementó el Programa de Inversión de Excedentes de Liquidez que permitiría tales operaciones.[5]

Desde entonces se incluyeron activos en el balance del Banco Central del Ecuador, sin que se los computara como activos de las Reservas Internacionales, razón por la cual se generó una importante diferencia entre los recursos que custodia el Banco Central del Ecuador y el nivel de tales Reservas, dejándolos sin cobertura. Se concluye que mediante tales operaciones ingresaron recursos artificialmente en la economía, pues no contaron con respaldo alguno.[6]

El mismo Ministerio de Economía y Finanzas, establece que, en efecto, el denominado mecanismo de inversión doméstica llevado a cabo por el Banco Central del Ecuador desde el año 2009 y la política de inversión de excedentes de liquidez, han ocasionado la expansión de la hoja del balance de la entidad, siendo que en el período comprendido entre enero de 2015 y abril de 2017, el Banco Central del Ecuador adquiriera títulos del Gobierno por aproximadamente USD. 5.800 millones, por lo que, con corte al mes de abril de 2017, los cocientes de Reservas Internacionales y depósitos del Sector Público No Financiero, reservas bancarias públicas y privadas, emisión y otros depósitos de particulares alcanzó el 0,41 %.[7]

El financiamiento del Gobierno Central a través del Banco Central del Ecuador, es consecuencia del hiperpresidencialismo que se instauró en el Ecuador a partir de la vigencia de la Constitución de la República de 2008. Como bien se ha podido observar, a partir de entonces, el Banco Central del Ecuador dejó de lado prácticas que mantenían su independencia, viéndose involucrado con la actividad fiscal. Como ha quedado señalado, el escaso respaldo de las reservas a cargo del Banco Central del Ecuador puso en riesgo el sistema financiero, al dejar de contar con activos líquidos, lo que habría impedido cubrir los recursos del público en general, en caso de una corrida de depósitos.

Franklin Robles O.


[1] Ecuador Ministerio de Economía y Finanzas, Informe No. MEF-VE-2021-0003, 18 de marzo de 2021 (Quito: Ministerio de Economía y Finanzas, 2021), 1.

[2] Ecuador Banco Central del Ecuador, “Banco Central del Ecuador Rendición de Cuentas 2020”, Banco Central del Ecuador, 2020, 7, https://www.bce.fin.ec/images/rendicion_cuentas/2020/informe_RC_2020.pdf.

[3] Ibíd., 3.

[4] Ibíd., 4.

[5] Ibíd., 5.

[6] Ibíd.

[7] Ecuador Ministerio de Economía y Finanzas, Informe Técnico MEF-SPF-SP-2021-031, 22 de marzo de 2021 (Quito: Ministerio de Economía y Finanzas, 2021), 2.